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Hoy quiero publicar un fragmento de un relato escrito durante la Dinastía Ming (1368-1644) titulado Los siete maestro taoistas. Uno de los grandes vehículos para transmitir toda la filosofía del budismo y el taoísmo fue a través del cuento y de la metáfora. Para algunos, estos relatos contienen un pensamiento metafísico y filosófico muy profundo expresados a través de símbolos para llegar de esta manera aun número mayor de público, no sólo a los más “eruditos”. Toda la filosofía taoísta se nos introduce a través de las enseñanzas de Wang Ch´ung-yang, el maestro de los siete.

La quietud no es ausencia de movimiento. Podríamos relacionarlo con el concepto de Wuji. El término Wuji fue dado por los antiguos taoistas al vacío total que existía antes de la creación del Universo. Wu significa ausencia, negación o nada. Chi (diferente al Chi de energía vital) significa lo más alto o absoluto. Por ello, Wuji significa la nada absoluta. A través de un impulso de energía vital o Qi, del Wuji surgen dos polos: el yin y el yang. A partir de la interacción de estos polos surge el Taiji.

Generalmente vinculamos el concepto quietud con una falta de actividad.

En la práctica del taichi y chikung podríamos hablar de una quietud activa. La mente viaja continuamente entre el pasado y el futuro, provocando con ello estados como estrés y ansiedad. A través del ser conscientes en cada movimiento, en cada gesto, en nuestra respiración… podemos trabajar el taichí y el chikung como una forma de meditación que nos hará estar presentes en el ahora, liberando con ello las principales causas del estrés y la ansiedad, liberando tensiones, tanto físicas como mentales, que dejarán fluir la energía por el cuerpo y de esta manera revitalizándonos y llenándonos de energía.

“Hoy expondré el significado de la quietud. Si entendéis el significado de la quietud, no sólo entenderéis el Tao, sino que podréis administrar una familia y gobernar un reino. Hay un significado oculto profundo en la palabra quietud. Muchos hablan de ella, pero pocos entienden realmente lo que es. Para llegar a la raíz de la quietud, hay que ver el mundo como un vacío. Se entra en la quietud cortando las ataduras con todo lo que la interrumpe. Cuando estáis en estado de quietud, necesitáis manteneros alerta y disolver los pensamientos errantes antes de que la contaminen. así, las distracciones desaparecerán antes de que surjan. ¿A que nos referimos cuando hablamos de mantener la quietud? Quietud auténtica es cuando una montaña cae delante de ti y no te atemorices. Es cuando una hermosa mujer o un hermoso hombre están delante de ti y tus deseos no se despiertan. En la quietud, un hermano mayor puede instruir al joven. En la quietud, el esposo y la esposa pueden vivir en armonía. En la quietud, el gobernante puede atender al bienestar del gobernado. Así, la quietud es el centro de la actividad, pero en la actividad hay quietud. Los budistas dicen: Limpia la mente y mira la naturaleza original. Sólo en la quietud puede limpiarse la mente y contemplarse la naturaleza original. Los confucianos dicen: Conoce las profundidades de tu naturaleza mediante la razón. Sólo en la quietud puede la razón alcanzar las profundidades de su naturaleza. Los taoístas dicen: Cultiva tu naturaleza auténtica y domestica tu corazón. Sólo en la quietud puede ser domesticado el corazón y cultivarse la naturaleza auténtica. Por tanto, el cultivo de la quietud es el fundamento de las tres religiones. Así como el movimiento de la primavera es precedido por la quietud del agua, es en la quietud donde nace la acción espontánea.”

(Los siete maestros taoístas. Una novela tradicional china. Versión e introducción de Eva Wong)