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Un artículo escrito hace unos pocos años para una conferencia que di en la Universidad de Oviedo. La titulé Hedwig and the  Angry Inch: cine musical y el mito del andrógino. Siguiendo la línea de investigación de Mircea Elíade.

 

  1. El mito del andrógino

La androginia es una fórmula arcaica y universal para expresar la totalidad, la coincidencia de los contrarios, la coincidentia oppositorum. Más que una situación de plenitud y de autarquía sexual, la androginia simboliza la perfección de un estado primordial, no condicionado. Es una fórmula general para expresar autonomía, fuerza y totalidad. La ambivalencia de la divinidad constituye un tema que se encuentra en toda la historia religiosa de la humanidad. Lo sagrado atrae al hombre y al mismo tiempo le causa pavor. Los dioses se presentan a veces benévolos y terribles otras.

La mayor parte de las divinidades de la vegetación y de la fertilidad son bisexuadas o comportan rasgos de androginia. En ciertos casos, las divinidades agrícolas son consideradas un año como varones, y como hembras al año siguiente. Pueden hallarse rasgos de androginia tanto en dioses como en diosas. La bisexualidad se coloca entre los atributos de la divinidad, los seres divinos neutros o femeninos engendraban por sí solos.

Dionisos era el dios bisexuado por excelencia. Otros son Atis, Adonis y Cibeles. Zerván el dios iranio del tiempo infinito, era andrógino. Tuisto, el primer hombre de la mitología germánica, era también bisexuado. También Lan Caihe (uno de los Ocho Inmortales de la mitología china), y en otras religiones aparece la diosa barbuba o el joven afeminado y el Dios Moribundo que aparece en los cultos antiguos de la Magna Mater.

En la mitología hindú tenemos a Varuna, el Dios cósmico, soberano universal, dios del cielo estrellado, dios de los mil ojos, etc, es un dios ambivalente. Y las uniones de Shiva y Shakti, o el Dios Celeste Dyaus y con la Madre Tierra Prithvi.

La androginia simboliza la perfección de un estado primordial, por esta razón, la androginia no está limitada a los seres supremos. Los gigantes cósmicos y los ancestros míticos de la humanidad son, ellos también, andróginos. Varios midrashim (método de interpretación crítica de un texto bíblio, dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión de la Torá) presentaba a Adán como originalmente andrógino/bisexuado. El Adán terrestre no era sino una imagen del arquetipo celeste. Por tanto, él también era andrógino. Dios tomó uno de sus lados para crear el amor, hendió verticalmente al ser bisexuado haciendo de uno un varón y del otro una mujer. El amor es, entonces, la búsqueda del otro porque sin el otro uno permanece como medio ser.

androgino

El término fue mencionado por primera vez por Platón, que en su obra El Banquete menciona a un ser especial que reunía en su cuerpo el sexo masculino y el femenino y/o masculino-masculino y femenino-femenino. Según cuenta el mito, los seres humanos tenían formas redondeadas: la espalda y los costados colocados en círculo. Contaban con cuatro brazos, cuatro piernas, dos rostros y una sola cabeza. Tales cuerpos resultaban muy vigorosos y estos seres concibieron la idea de intentar invadir el Monte Olimpo, lugar donde viven los dioses, y Zeus, al percatarse de esto les lanzó un rayo para debilitar a los seres humanos, quedando éstos divididos. Desde entonces los humanos tuvieron que caminar sólo con dos piernas, y se dice que el hombre y la mujer andan por la vida buscando su otra mitad.

  1. El andrógino espiritual

el mundoEl andrógino es, también, un estado que implica la totalidad del ser humano, mental, emocional y espiritual. En su experiencia inmediata, el ser humano está constituido por parejas de contrarios, por ello, se siente desgarrado y separado. Es el deseo de recobrar esta unidad perdida el que empuja al ser humano a concebir los opuestos como los aspectos complementarios de una realidad única.

Superar los contrarios es un leit motiv de la espiritualidad india. Por la reflexión filosófica y la contemplación o por las técnicas psicofisiológicas y las meditaciones se llega a trascender las oposiciones, incluso a realizar la coincidentia oppositorum en su propio cuerpo y en su propio espíritu. Ni el bien ni el mal tienen sentido ni razón de ser más que en el mundo de las apariencias, en la existencia profana y no iluminada. En una perspectiva trascendental, el bien y el mal son, por el contrario, tan ilusorios y relativos como las demás parejas de contrarios.

En Serafita (Honoré de Balzac, 1835) el mito del andrógino es el tema principal de la historia, considerado como imagen ejemplar del hombre perfecto. Serafito/Serafita no puede abandonar la tierra sin haber conocido el amor. Se trata quizá de la última y más preciosa perfección: amar realmente y conjuntamente a dos seres de sexos opuestos.

  1. La degradación del concepto

La significación metafísica del “hombre perfecto” va alterándose para terminar por perderse en la segunda mitad del siglo XX, entonces observamos un degradación del símbolo. Cuando el espíritu ya no es capaz de percibir la significación metafísica de un símbolo, éste es entendido en niveles cada vez más groseros. El andrógino pasa a significar únicamente un hermafrodita en el cual los dos sexos coexisten anatómica y fisiológicamente. El andrógino ya no es una plenitud derivada de la unión de ambos sexos, ahora se verá como una variedad de posibilidades eróticas.

El hermafrodita era considerado una aberración de la naturaleza, o resultado de la cólera de los dioses, y por ello rechazado y suprimido, en vez de aceptarse como un nuevo tipo de humanidad, una nueva conciencia derivada de esa unión de los dos sexos. Lo único aceptado era el andrógino ritual o espiritual, considerado un modelo por implicar la totalidad las posibilidades mágico-religiosas de ambo sexos y no los órganos reproductores.

3. Hedwig and the Angry Inch: cine musical y el mito del andrógino.

Hedwig and the Angry Inch es un musical de 1998 convertido en película por el director John Cameron Mitchel en el año 2001. El propio Cameron hace de Hedwig, una cantante transexual de Glam Rock sometida a una desastrosa operación de cambio de sexo que la deja, no con un aparato genital nítidamente femenino o masculino, sino con una pulgada disfuncional de carne entre las piernas. Se enamora de un joven, Tommy Gnosis, que se convierte en su amante y compañero hasta que decide abandonarla robándole sus canciones, y acaba triunfando como estrella de rock. Hedwig afligida sigue a Tommy en sus giras, tocando canciones que nos hablan de su vida, en restaurantes próximos a sus conciertos con un pequeño grupo de fans incondicionales.

En unas de sus actuaciones, Hedwig canta la historia del origen del amor. Sintiéndose identificada habla del mito del andrógino, persona cuyos rasgos no son femeninos ni masculinos, se encuentran en un término medio. Esta canción nos remite al mito que nos cuenta Aristófanes en El Banquete de Platón, donde en otro tiempo existía unos seres que reunían ambos sexos en él sólo, además “tenían formas redondas, la espalda y los costados colocados en círculo, cuatro brazos, cuatro piernas, dos fisonomías, unidos a un cuellos circular y perfectamente semejantes, que reunía estos dos semblantes opuestos entre sí, dos orejas, dos órganos de la generación, y todo lo demás en esta misma proporción”. Estos seres concibieron la idea de escalar al cielo y enfrentarse a los dioses, por ello Júpiter viendo su poder decidió separarlos en dos para hacerlos más débiles.

Hedwig and the Angry Inch nos habla de la búsqueda del amor pero también de la identidad de uno mismo. Por su condición Hedwig se siente partida, una simple fracción, por ello se identifica con el mito. Al final deberá hacer frente a sus demonios para encontrase a sí misma, su autonomía, su fuerza y su totalidad.