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No hay nada que el cielo no cubra, y no hay nada que la tierra no sostenga” (Chuang Tzu)

Cuando el verano ha finalizado y deja paso al otoño, hay un espacio de tiempo entre ambas estaciones donde se sitúa la energía del elemento Tierra. El calor y los días largos del verano (elemento Fuego) va dejando paso, poco a poco, a un clima algo más suave y los días empiezan a acortar, aunque todavía no hemos entrado en el otoño (elemento Metal). El yin comienza a manifestarse, dirigiendo la energía ahora hacia el interior, que culminará en el invierno.

Ha llegado la época de la madurez de la tierra y es el momento de recoger lo sembrado durante la primavera y el verano. Los frutos maduros caen del árbol, cuyas hojas comienzan a amarillearse lentamente.

La Tierra es la Madre, quien nos nutre, nos da alimento, estabilidad, enraizamiento… es la gran transformadora. Un árbol depende de la tierra donde se enraíza para crecer fuerte y sano, cuanta más profunda y estable se la raíz, más alto y fuerte crecerá.

El elemento tierra es apacible como un campo dorado, da firmeza y estabilidad al árbol que depende de la tierra sobre la que se enraíza, es maciza como la montaña (símbolo de quietud, inmovilidad, arraigo o enraizamiento), también es como el buey porque es fuerte, calmado, trabaja la tierra y representa la sabiduría. Una persona con este elemento equilibrado tiene “los pies en la tierra” o “tiene sus principios bien arraigados” y “está centrado”, o por el contrario “hace castillos en el aire” o “no está centrado o estable”.

LOS TRIGRAMAS TIERRA Y MONTAÑA

Los trigramas son agrupaciones de tres líneas que representan el yin y el yang. Existen ocho trigramas que conforman el símbolo chino del Pa Kua, los “ocho estados del cambio” u “ocho transformaciones”. Estos trigramas son usados en el I Ching, libro filosófico usado como libro cosmogónico y adivinatorio.

Los ochos tigramas del Pa Kua son los siguientes:

CH’IEN (☰), representa al Cielo y al padre. Reina en el sur.

K’UN (☷), representa la Tierra y a la madre. Reina en el norte.

CHEN (☳), representa el Trueno y al hijo mayor. Reina en el nordeste.

K’AN (☵), representa el Agua y al hijo del medio. Reina en el oeste.

KEN (☶), representa la Montaña y al hijo menor. Reina en el noroeste.

SUN (☴), representa el Viento y a la hija mayor. Reina en el sudoeste.

LI (☲), representa el Fuego y a la hija del medio. Reina en el este.

TUI (☱), representa el Lago y a la hija menor. Reina en el sudeste.

La tierra se representa con dos trigramas: la Tierra (lo Receptivo) y la Montaña (la Quietud). El Trigrama que representa a la tierra se le vincula con la imagen de la madre que fecunda, nutre y sustenta; tiene cualidades como creadora, como Madre Tierra, que nos procura alimento a todos los seres. Se le atribuyen cualidades de tolerancia, comprensión, aceptación, generosidad…

La riqueza de la tierra sustenta a los seres, su virtud es una con lo que no está atado, contiene en su interior vasta gloria y magnificiencia; a través de ella existen con éxito todas las cosas y todos los seres (I Ching)

Penetra en el cuerpo, penetra en el fondo de su misterio. Porque son tus raíces. El cuerpo es tu tierra; tú estás enraizado en el cuerpo. Tu conciencia es como un árbol en el cuerpo. Tus pensamientos son como frutos. Tus meditaciones son como flores. Pero tú estás enraizado en el cuerpo, él te apoya (Osho)

El trigrama que representa la montaña simboliza la calma, la quietud, la estabilidad, “el sentido de detenerse y permanecer en el lugar adecuado”. La montaña (y el árbol) representa el eje del mundo, comunican el cielo con la tierra. Nos recuerda al dios Zeus, imponente vigilando a la humanidad desde lo alto del Monte Olimpo. Tradicionalmente, la montaña aparece en medio de un estanque o lago, representando la montaña lo estable y el agua lo fluido. Y fue la observación de las sombras de la montaña la que creó el concepto del yin y el yang, base de la filosofía taoista.

Las montañas representan un alto en el camino. (…) Al igual que las montañas están inmóviles, las personas sabias piensan sin salir de su lugar (I Ching)

El heroismo puede redefinirse como no solamente “mover montañas”, sino “conocer las montañas”: ser completo uno mismo y percibir, sin negar, lo que es; y estar abierto a las lecciones que la vida tiene para ofrecernos (Carol S. Pearson)

LA TIERRA EN LA MEDICINA CHINA

El elemento Tierra en el cuerpo humano se le relaciona con el Estómago y el Bazo, conocidos como los “órganos graneros”. Son los órganos que se encargan de suministrar la Energía Nutritiva (energía Yang-Rong). Su labor es aportar energía y sangre a todo el cuerpo, proporcionan lo necesario para el sustento del cuerpo. Con una metáfora podríamos hablar de ellos como los Ministros de Agricultura, quienes se encargan de supervisar la producción y la distribución de todos los recursos que provienen del campo. El alimento que ingerimos es digerido y transformado en “combustible” (Qi y Sangre) que da vida a la mente y al cuerpo.

Si nuestra energía que proviene de estos órganos funciona correctamente y está equilibrada la mente podrá pensar con claridad, el aprendizaje será más fácil, transformaremos la discordia en armonía y, además, confiere energía para realizar lo que se debe hacer.

Las emociones de este elemento serán la calma, la serenidad, la estabilidad, la compasión y afecto. Con el elemento tierra mantenemos relaciones positivas con los demás y con nuestro mundo. Por el contrario, está la preocupación, la excesiva reflexión o contemplación, y pensamientos circulares.

Meridiano de bazo

Meridiano de estómago

QIGONG. EJERCICIOS ELEMENTO TIERRA

El cuerpo está donde tú estás enraizado en la tierra, y la mente es como las ramas mirando al cielo: muy bonitas, pero están supeditadas a las raíces que están hundidas en la oscuridad de la tierra. No se dejan ver, están escondidas. Si echas un vistazo, verás las ramas y las flores, pero difícilmente podrás ver las raíces.

Por lo tanto, sólo cambian las ramas y las raíces siguen como estaban, ese cambio no va a durar mucho tiempo. Pero si las raíces sufren un cambio, entonces tal cambio sí va a ser formal, y el proceso no podrá invertirse fácilmente. Por consiguiente, no debes preocuparte. Presta más y más atención y mima al fenómeno que está ocurriendo en tu cuerpo. (Osho)

A través del Chikung podremos trabajar a diferentes niveles con el elemento tierra: a nivel energético estimularemos los meridianos de estómago y bazo-páncreas, a nivel físico reforzaremos nuestra estabilidad, enraizamiento, verticalidad y movilización de nuestras vísceras abdominales, y a nivel psicológico retomamos los conceptos de equilibrio y armonía, esta vez a través de la meditación.

Con los ejercicios de Chikung (Qigong) mejoraremos la fisiología de nuestras vísceras abdominales, su motilidad (el movimiento intrínseco o propio de las vísceras), además una mayor irrigación inter e intravisceral, así mejorar el sistema de adherencia de las vísceras.

Camina como si besaras la tierra con tus pies” (Thich Nhat Hanh)

Lao Tzu solía decir a sus discípulos:

“Hasta que no empiecen a respirar por la planta de los pies, no serán mis discípulos”

Nuestro apoyo será imprescindible. Los pies son los cimientos del cuerpo, como dice el Dr. Peter Wayne. Los pies son la base de apoyo de nuestro cuerpo en el suelo. Nos permite andar, correr, saltar y tienen la capacidad de adaptarse a las irregularidades del terreno, aunque no la utilicemos normalmente ya que nos movemos en suelos planos. La arquitectura del pie nos permite andar descalzos sobre piedras, rocas, y esto es un buen masaje de activación refleja de todos los órganos. Nuestros pies también pueden amortiguar los golpes de los saltos, debido a los arcos de sustentación de los pies. Éstos nos ponen en contacto con el suelo, con la tierra. Que ese apoyo y contacto sea correcto, es fundamental para mantener la postura bien alineada y para mantener el equilibrio también a nivel psicológico.

Nuestro Tantien (Dantian) inferior está asociado a la tierra, y en el Taichi y el Chikung se condiera la base del equilibrio, el centro de gravedad.

El oso es el animal vinculado a elemento tierra, junto al buey o búfalo. Ambos son animales de gran tamaño, de movimientos torpes y lentos en apariencia pero de gran estabilidad. Su espíritu es firme, seguro y tranquilo. Hay un proverbio chino que dice que el oso tiene tanta fuerza que puede empujar montañas y arrancar árboles, y otro afirma que el oso tiene tanta fuerza como para vencer a un tigre.
Con los ejercicios del oso trabajamos el equilibrio, la estabilidad, la movilización del aparato digestivo, la seguridad en nosotros mismos, la constancia, la paciencia del movimiento…

Algunos ejercicios para estimular el elemento tierra y que aprenderemos algunos durante las clases son:

  • Meditación caminando.

  • Ejercicios de respiración.

  • Separar las dos manos, pertenece a la tabla tradicional Ba Duan Jin (Ocho piezas de brocado).

  • Sostener el cielo y empujar la tierra, pertenece a la tabla Jian Shen Yun Qi Fa, creada por el Dr. Wang Xiaojun.

  • Estiramientos de Meridianos de Estómago y Bazo, de la Apertura de Meridianos Tendinomusculares del Maestro Alain Baudet.

  • Movimientos del oso, de la tabla Wu Qin Xi (El juego de los Cinco Animales).

  • El dragón de la inundación se sumerge en el mar, y El dragón y el tigre se cruzan, pertenecientes a la tabla Wudang Daoyin.

  • Balancear el mar para armonizar el estómago, de Nèi Yâng Gong (Ejercicios de Qigong para la nutrición interna).

Todas estas formas son transmitidas por el Maestro Félix Castellanos a través de las formaciones de profesores que imparte en Escuela Tantien.

Apertura de Meridianos Tendinomusculares del Maestro Alain Baudet. Estiramiento de Meridiano de Estómago.

Apertura de Meridianos Tendinomusculares del Maestro Alain Baudet. Estiramiento de Meridiano de Bazo.

YOGA Y CHAKRAS

En el Yoga podemos existen también relaciones con el elemento tierra. Existen 7 chakras, de los cuales 3 podemos encontrar conexiones con la práctica del Chikung (Qigong) y el elemento tierra.

Muladhara (chakra raíz), zona entre el ano y los genitales. Relacionado con el mundo físico y material. Conexión con la tierra.

Svadhisthana (chakra sacro), junto al ombligo. Vinculado con las emociones. A través de este chakra nos movemos libremente por el mundo físico.

Manipura (chakra ombligo), boca del estómago o epigastrio, junto al bazo. A través de este chakra conectamos con la autovaloración y nuestro poder personal. Su energía nos aporta el ser decisivos y confiados, un fuerte sentimiento de quienes somos.

Algunas posturas de yoga para trabajar el elemento tierra podrían ser: la Postura de la Oración (Pranamasana), la Postura de Brazos Extendidos (Hasta Uttanasana), la Postura del Jinete (Anjaneyasana), la Postura de la Cobra (Bhujangasana) o la Postura de la Montaña (Tadasana).

Bibliografía:

Beinfield, Harriet; Korngold, Efrem (2011), Entre el cielo y la tierra, Barcelona, La liebre de marzo.

Cohen, Kenneth S. (2011), El camino del Qigong, Barcelona, La liebre de marzo.

Hannaford, Carla (2008), Aprender moviendo el cuerpo, México, Pax.

Lorente, Alejandro (2012), La vuelta al cuerpo en 40 puntos, Madrid, Edaf.

Osho (2009), El equilibrio cuerpo-mente, Debolsillo, Barcelona.

Wayne, Peter (2016), Guía Tai Chi de la Harvard Medical School, Paidodribo, Barcelona.